CERCADILLA: CAPÍTULO 4.

Fotografía, Fuente ABC, 1991, Córdoba.
Cercadilla. Estación vs yacimiento. 
 
El alcalde de infausta memoria, conocido en la Arqueología como Exterminio Trigo ha reproducido recientemente en un texto la ideología autoritaria que marcó la destrucción de Cercadilla y el acoso a los «obreros culturales» que allí estábamos trabajando (sin cobrar durante dos años). Una curiosa estrategia en la que se vendía a la ciudad una idea falaz: estación o restos arqueológicos. No había alternativa según el gobierno municipal. Años antes el mismo exterminador de restos dio un titular a la prensa sobre el Gran Capitán «Aunque aparezcan los restos de Roma se construirá el aparcamiento», en aquella ocasión no pudo ejecutar su promesa. Más tarde emprendió la campaña para colocar la estación en medio de la ciudad, en un lugar que podría beneficiar a personas cercanas a la corporación en la especulación de terrenos aledaños (según investigó un equipo de periodistas de la revista Época que se desplazaron a Córdoba e investigaron en el registro de la propiedad). Por eso el interés del ayuntamiento en arrasar con el yacimiento. La alternativa estaba clara, si se trasladaba la estación no era necesaria la playa de vías y el destrozo se reduciría a 8 metros de anchura, mientras que no trasladarla supuso 80 metros de ancho. Esto es España, tierra de conejos.
 
Cercadilla. Las otras destrucciones.
 
Algunos años después de la construcción de la Estación ferroviaria de Cercadilla se planteó el problema de cómo trazar el vial norte a su paso por el yacimiento. Había tres posibilidades: pasar por encima del túnel del tren, por lo que se perdía el parking; pasar rodeando la colonia de la Paz, por lo que no se afectaba al yacimiento y había que expropiar terrenos; o se tiraba recto, y se volvía a destruir parte del yacimiento. La alternativa elegida por los arqueólogos responsables fue esta última, prefirieron seguir viviendo del cadáver de Cercadilla. Lo curioso es que los que callaron 30 años, una vez que el muerto ha quedado momificado bajo la tutela del ayuntamiento (y no pueden seguir medrando), han recordado de pronto la barbaridad sufrida antiquis temporibus. La memoria es frágil y a veces cambiante, poliédrica, se desliza como baba por la suave superficie de la prepotencia.
 

Cercadilla.- La primera destrucción.

Ahora hace 30 años de la primera destrucción sufrida por el yacimiento en tiempos contemporáneos. Se trató del rebaje de la playa de vías a una profundidad de 4 metros con medios mecánicos realizado por la empresa COMSA. Cuando las máquinas llegaron a la altura del yacimiento se dieron cuenta de la entidad de los restos y avisaron a Cultura de la Junta. Se paró la obra en ese punto para valorar el tema. Vino de visita Manuel García León, en aquel entonces jefe de servicio de la DGBC, y dijo que la obra siguiera adelante. Eso provocó una primera destrucción de muros en alzado espectaculares, que llegaban a conservar hasta los huecos de algunas puertas completos hasta el dintel. Ese proceso de destrucción fue el causante de la denuncia por parte de la UCO y la nueva paralización de la obra. Lo cuento porque el yacimiento ha sufrido a causa de malas decisiones desde su descubrimiento. El tiempo transcurre inexorable, y el ser humano abre huecos como carcoma sobre la herencia cultural.

Autor: Pedro Marfil.

Observaciones: Vamos a ir trayendo a esta sección párrafos de opinión del momento del Atentado Cultural en el año 1992 y lo que está ocurriendo ahora con la Celebración Faustosa de los 30 años de Cercadilla. Esperando os guste, y dejemos constancia de la realidad o de la ficción de este acontecimiento en los Annales de la Ciudad de Córdoba.

No Comments

Post A Comment