Ramadán en nuestra ciudad.

Noches de Ramadán en nuestra ciudad para concelebrar conjuntamente con la actual Semana Santa Católica en Córdoba. En esa mezcla de culturas, la judía, la musulmana y la católica nos encontramos en estos días, mientras la guerra acontece de nuevo en el continente europeo, en Ucrania. Cuando me levanto enciendo la radio para escuchar el útlimo parte de guerra en el territorio ensangrentado, y aquí nos preocupamos si lloverá o no para nuestra semana de pasión, y mis amistades musulmanas se reúnen en el ocaso para celebrar el fin del ayuno diario en familia, todos estamos «diezmados» por esta invasión rusa y esta implicación de la Unión Europea en este sinsentido, así Estados Unidos desde el Pentagono ha destinado unos 16.000 millones en colaboración al país «invadido». En casa estamos viviendo este momento histórico sangriento bastante mal, Rebecca y su equipo de marines está en Letonia, según Narciso nos informa todas las tardes. Apenas hablamos del tema éste, nos limitamos a pasear tras la siesta por la ribera del río, tomamos un helado en la plaza de las Tendillas, y nos acercamos a visitar exposiciones artísticas, eso si con mucha pena por las matanzas diarias indiscriminadas a nuestros amigos rusos y ucranianos en el país amigo. Tenemos en nuestra cercanía una amiga cuya madre es rusa y su padre ucraniano, viven en territorio fronterizo, y están sufriendo una «carnicería» en ambos bandos. Lucia, nuestra amiga periodista, se encuentra en Bucarest, a 13 horas en coche de Kiev, unos 950 kilómetros, está realizando una investigación sobre la mujer en Rumania. Víctor y Gema tenían previsto un viaje cultural a Rusia, pero han decidido viajar a Noruega, aunque para el día 20 de abril están de vuelta a Córdoba.

Rebecca está destinada en Letonia, pero está desarrollando una labor humanitaria creando corredores para los refugiados exiliados del territorio fronterizo. Esto es al menos lo que nos cuenta Narciso a Gertrudis y a mi, pero no me lo creo pues estuvieron durante dos semanas hospedados en Córdoba, yendo varias veces al Cabo de Gata a prepararse en temas de submarinismo y varios «proyectos» en artillería, yo veía en casa como se preparaban en la «bodega». Recuerdo una madrugada, escuchar un ruido muy pesado, asomándome a la ventana, y ví a Narciso con su amigo cargando unas cajas forradas. A la mañana siguiente, con la torpeza de mis piernas, baje las escaleras con la excusa de ir a por unas botellas de Rioja, y ví el contenido de estas cajas: lanzagranadas, ametralladores ligeras, cartuchos, lanzacohetes anticarro C90-CR-RB. Al subir al salón de casa, iba escuchando en voz alta a Narciso dando órdenes para el «proyecto» a desarrollar en las maniobras. Si antes de irse a Estonia y Letonia, todo el equipo estuvieron en casa preparando día a día su misión, e incluso estuvieron en un sitio sin determinar en la provincia de Cádiz, Almería y Córdoba desarrollando labores especiales.

Cada día que va pasando, cuando Narciso se levanta para almorzar en el salón con nosotros, su rostro es preocupante, y solo hace su rutina deportiva en casa y me acompaña a tomar un café o helado en el centro de nuestra ciudad. Está en alerta todo el día y la noche, y aunque no corremos peligro en Córdoba, él tiene siempre la precaución de no bajar la guardia.  Incluso cuando, en el atardecer, vienen a por él a casa, para ir a la mezquita para celebrar el fin del ayuno diario, sus amistades sirias asentadas en nuestra ciudad, está tenso, no se relaja. Una de sus pasiones, como la mía, es coleccionar Arte, pero apenas visita su casa en Santa María de Trassierra. Se lamenta no haber ido esta vez con Rebecca y el equipo de marines expertos en zona de conflicto y ayuda humanitaria, pero él sabe que aquí en Córdoba puede movilizar otros recursos en caso de necesidad imperiosa.

Su amigo Ahmed, sirio de nacimiento, de Alepo, lleva unos cinco años en España, gracias a Narciso pudo venirse con sus hijas a Córdoba, su esposa fue asesinada en su casa el primer día de la contienda en su país, mientras las hijas estaban en la escuela y Ahmed en la Universidad. Ese día Fátima no tenía clases en su colegio, y entraron asesinando a toda la población de su barrio. Cada noche se reúnen los dos para conversar y compartir el sufrimiento de sus vidas. Narciso le fueron asesinadas su esposa y sus hijas por un grupo de narcotraficantes en Estados Unidos, Ahmed si pudo salvar a sus hijas, fue una de las misiones más arriesgadas que Narciso ha realizado en su vida de «experto en seguridad privada». Llevo tiempo aconsejando a mi hermano que escriba sobre estas experiencias para el conocimiento de nuestra sociedad, espero algún día conseguirlo y publicarlo en la editorial de Gertrudis.

Gertrudis estuvo en el taller organizado por la Casa Árabe – Noches de Ramadán – titulado: “Poetisas, científicas y sabias andalusíes. Rompiendo tópicos y mitos” , impartido por Matilde Cabello, poeta, novelista y periodista de investigación, el pasado 5 de abril, 2022. A los pocos días Gertrudis y yo estuvimos en la Biblioteca buscando unos manuscritos heredados por un amigo mío profesor en Turquía donde citaba, si no recuerdo mal, sobre la historia de unas mujeres científicas en la época otomana. En el taller impartido por Matilde se acercaron al conocimiento de las principales figuras femeninas de al- Ándalus. Gertrudis me leyó el texto de introducción del taller, dice así: «

«El espíritu de la mujer está vacío de toda idea que no sea la unión sexual… ni de otra cosa se preocupan ni para otra cosa han sido creadas», decía Ibn Hazm. Es ésa la imagen que de la mujer andalusí transmiten, tanto la cultura cristiana cuanto los pintores y los viajeros románticos. Este sesgo también ha afectado al estudio y conocimiento de la historia de al-Ándalus, donde las mujeres han sido y siguen siendo mucho menos conocidas que sus homónimos masculinos. Sin embargo, encontramos grandes exponentes femeninos en la historia que reflejan el incalculable valor de las aportaciones que estas mujeres hicieron en los distintos campos del saber. Poetisas, científicas y sabias como Wallada que, a través de sus obras, nos permiten descubrir esa parte de la historia andalusí tan desconocida muchas veces para el público y su contribución social, cultural, política y económica, contribución que llega hasta nuestros días. «

Aprovechando este taller ahora estoy leyendo el libro escrito por Matilde Cabello, titulado Wallada, la última luna (Ahora 2001; Almuzara 2005; Castelvecchi, Roma, 2012). Además el curriculum vitae es muy extenso, os presento de esta forma:

Matilde Cabello
Poeta, novelista y periodista de investigación, entre El fruto de Aljamía (Diputación de Córdoba, 1990) y Juego desigual (Renacimiento, 2015) ha publicado una decena de poemarios, avalados por premios nacionales e internacionales, y otros tantos opúsculos. Cuenta con las novelas Wallada, la última luna (Ahora 2001; Almuzara 2005; Castelvecchi, Roma, 2012), El Libro de las Parturientas (El Páramo 2008- reed. 2011), El pozo del manzano (Buendía, 2014) y Gentes de Luz, 100 biografías cordobesas (Utopía, 2016). Es autora de una decena de guías turísticas y culturales, sobre historia y patrimonio cultural y festivo de Córdoba, reportera y guionista en medios audiovisuales y escritos de Córdoba y, puntualmente, en el Magreb, entre ellos Diario Córdoba, el Día de Córdoba, TVM y Vive7 (1989-2018). Ha desarrollado comunicaciones y charlas en torno a la Mujer en al-Ándalus, Mujer y Copla, Medina Azahara, la ciudad de los poetas, Mujeres en 2ª mitad del siglo XX, Las aguas de Villaharta y Cervelló, entre otras, en Albany y Erie (EE. UU.), Cuba, el Magreb y España. Guionista y narradora de espectáculos como El Quijote en Córdoba, Mátame de Pena, Dime que me quieres o Cinco mujeres años 20 (desde 2018 a la actualidad), al millar de reportajes publicados en medios en prensa escrita y audiovisuales, suma los documentales Pilar Sarasola, una mujer contra corriente (2012) y Elio Benhager, la fuerza de una profecía (2017). También ha sido traducida total o parcialmente al francés, inglés, árabe e italiano. 

Son las once de la mañana, en un rato Narciso se despierta, y esta noche tenemos una cena Ramadán en casa, con la familia siria de Ahmed y amistades de otras culturas y lugares del mundo. Me despido por ahora, espero volver más a menudo, pero llevamos días muy preocupados por la guerra y otras guerras «cotidianas» que me bloquean para escribir, sin más …… muchas gracias y hasta otro momento.

Miércoles, 13 de abril, 2022, en el barrio de San Pedro, Córdoba, Don Eustaquio García.

Mientras escribía este capítulo del Diario, he estado escuchando a Erik Saite y a Goyescas con las obras pictóricas expuestas en el año 2011 por la pintora española Julia Hidalgo.