EL ÁRBOL DE LA VIDA

El Árbol de la Vida, 300 x 300 cm, Tríptico. Técnica mixta sobre lienzo, pintora Julia Hidalgo, en la Iglesia El Juramento de San Rafael, Córdoba.

Esta mañana Gertrudis y yo hemos estado visitando la Iglesia de San Rafael situada cerca de la Iglesia de San Lorenzo por daros más referencias. En concreto Gertrudis me ha acompañado por varias razones, una por mi edad octogenaria, aunque yo me siento un “jovenzuelo”, y otra para explicarme una obra de su amiga la pintora Julia Hidalgo. Tras el desayuno en el patio de casa, se acerca y me dice: “Eus, ponte la ropa de domingo que a las once y media nos recoge Juan el Taxista para llevarnos a un lugar muy singular de nuestra ciudad”. Esto solamente me dijo, yo al terminar mis tostadas con aceite virgen extra con el café “bombón” diario, menos mal que diabetes aún no tengo, me dirigí a la sala de la colección a dialogar con mis tres musas de Don Julio. En nuestra conversación me hicieron recordar de ir al Museo de Bellas Artes a contemplar los dibujos del pintor amigo de Guiomar, Antonio Bujalance, que se ofrece al público desde el 18 de enero al 27 de marzo de 2022.

Preparado con mi ropa del Domingo, que no sé a dónde vamos a ir, la verdad. Llegó nuestro amigo Juan, el taxista, fuimos por toda la ribera de Córdoba, pues a Gertrudis sabe que me encanta mirar las aves, el puente viejo, los Sotos de la Albolafia, el parque de miraflores… llegamos a nuestro destino. Al salir del taxi, con el bastón herencia de mi padre, nos encaminamos por una calle ondulada para llegar a la Iglesia de San Rafael, tan majestuosa en su arquitectura y sus patios. Antes de acceder a donde esta la obra principal de esta visita, Don Fernando Cruz-Conde, el rector de la iglesia, estaba esperándonos para entrar en la capilla en el patio precioso del Juramento, pues mis piernas son fuertes pero necesito descansar para ascender hasta el Centro de Interpretación de San Rafael recientemente inaugurado por el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. De repente me quedé solo en aquel lugar disfrutando emocionado de tantos recuerdos con mi madre y padre cuando era niño, pues íbamos muchos domingos en recorrido por todas las iglesias de Córdoba. Incluso llegué a escuchar la voz de mi madre.

Al iniciar el ascenso a la sala expositiva mis piernas fueron tomando cada vez más fuerza sabiendo la buena nueva de ir a contemplar in situ la obra pintada por nuestra amiga Julia Hidalgo. Gertrudis estuvo tan atenta conmigo que me preparo una silla adaptada con ruedas en la sala para mi desplazamiento más cómodamente. Aunque ella sabe que camino mucho, a veces los temblores de las piernas me puede ocurrir si estoy a pie fijo mucho rato, y sabiendo cómo es ella explicando una obra de arte, se adelanto a esta circunstancia. Fuimos contemplando todas las vitrinas con los objetos religiosos del Centro de Interpretación, como ajuar litúrgico, candeleros, crucifijos y custodias para la manifestación y adoración del Santísimo Sacramento. Cálices, patenas y copones también forman parte de la exposición permanente, que plantea un recorrido por la orfebrería a partir del siglo XVIII. Este nuevo espacio se ha dispuesto en el lado de la Epístola, es decir, el que se sitúa a la derecha de la entrada de la iglesia.

Jesús Resucitado, Tríptico El Árbol de la Vida, Iglesia el Juramento de San Rafael, Córdoba, por pintora cordobesa Julia Hidalgo.
Centro de Interpretación El Juramento de San Rafael, Córdoba.

Tras contemplar el majestuoso órgano, restaurado recientemente, Gertrudis me coloca una venda en los ojos, empuja la silla situándome, escucho como va pasando las hojas a su cuaderno de apuntes como yo siempre llevamos a mano. Y, tras un breve momento, empieza a sonar una melodía musical descubriéndome los ojos para ver, mirar, contemplar y trasladarme a la obra pictórica de Julia, y Gertrudis comienza su disertación, de esta forma:

“Jesús Resucitado aquí presente gracias a la creatividad espiritual de nuestra amiga Julia, materia luz y color en abstracción y figuración dándonos el mensaje alegre a todos tus fieles, donde tu cuerpo y sangre en la Eucaristía se hace presente para que tengamos vida eterna en el árbol de la vida, nuestro Salvador nos ofreces la luz ante nuestra materia perecedera, iluminas nuestra redención”.

Yo, sentado ahí, tras estas palabras emocionadas de Gertrudis, durante unos minutos nos miramos comprendiendo el significado cristiano presente en esta pintura, entablando una conversación artística personal con la pintura desde abajo hacia arriba, de izquierda a derecha, desgranando todos los matices, texturas, tonalidades en este Jesús Resucitado simbólico. Ella empezó a enseñarme detalles de la obra como la firma: “Julia Hidalgo, lo hizo”. El gran formato de la obra realizada en tres partes ensambladas, los pigmentos utilizados, la técnica empleada, la temporalidad en la realización y la altura de la obra, el traslado hasta este Centro, las emociones encontradas a medida de ir creando la figura de Jesús y su entorno geográfico, el estudio previo a la realización de la obra… todo en detalle me hizo ver el valor artístico compositivo, mientras seguía sonando la melodía musical dando más sentido y fuerza al Jesús Resucitado, verdadero Árbol de la Vida.

Este día será difícil de no recordar, tanto que al llegar a casa, me dirigí a dialogar con mis tres marías, y Narciso tuvo que venir a por mi para ir a cenar. Si estuve toda la tarde leyendo unos tratados de pintura romana comprados en uno de mis viajes a Florencia, Roma y Nápoles junto con Marta.

Buenas noches, espero que Narciso me entregue hoy el cuaderno donde ha escrito su primer paseo por la ciudad en búsqueda de los lugares encontrados en el mapa.

En Córdoba, 1 de febrero de 2022.

Diario del Arte escrito por Juanjo Garlo.