ROSA, ROSAE.

Rosa, rosae, en latín, primavera de corazón en Andalucía, dos rosas separadas se unen en el albedrío del encuentro fortuito de aquellas miradas y abrazos que se dieron….
 
Espero os haya gustado los anteriores capítulos donde he mostrado el estudio sobre María Magdalena en la pintura y el Café de Noche de Vicent Van Gogh. En mi rosal están naciendo estos maravillosos «suspiros», viniendo a mi memoria ahora la historia reciente de mi ayudante Juan, que ya entregó ayer su trabajo a una empresa de Madrid, dedicada al mundo de los medicamentos. Me contó que está conociendo a una mujer, la encontró en una reunión de trabajo en el Hospital, se llama Carmen, auxiliar de enfermería. Juan, no paró de contarme todo cómo se miraban durante la reunión, pues con la mascarilla no pudieron ver más expresión. En un momento de ese día, se quedaron los dos solos dirigiéndose a un ascensor y ahí, me cuenta Juan, que le preguntó algunas cosillas del Hospital, y ella amablemente le fue enseñando las dependencias. Ahí aprovechó le pidió el teléfono para verse otro día, que venga a Córdoba. Os puedo ya decir, que a Juan nunca lo había visto así, está emocionado con Carmen, y creo que habrá mucho más que contar con el tiempo. Yo, de momento, estaré para escuchar su historia de amor, y acompañarlo por si alguna vez necesitará algún consejo. Pues yo sé muy bien por lo que está disfrutando ahora con ella, pues ya lo vivo cada vez que me encuentro con mi Marta. 
En unos días Lucía regresa de Sevilla, traerá los encargos que le pedí, y sé que Juan tiene que viajar a Sevilla, a unas jornadas de trabajo de su disciplina. El, a parte de investigar y ayudarme en la biblioteca, se dedica a marketing digital, asesorando a empresas y particulares. En Sevilla, tiene clientes en el mundo del Arte, y yo a veces le aconsejo y ayudo en contactos de artistas. Además ahora está cerrando un proyecto en el sector sanitario, y ya le he comentado que invite a Carmen a esa sesión de trabajo en Sevilla y Granada. Esperemos que me haga caso, y vaya a por ella, a por Carmen. 
El otro día hablando con Gema, me contó que quiere ir este verano a Priego de Córdoba, al Museo del Paisaje, y recibir clases de un pintor de la comarca. Le voy a contar a Juan, para que le pregunte a Carmen por si ella sabe, pues en el mundo sanitario se mueve mucho el Arte, y los artistas, y de esta forma se acerca más. En Sevilla, le voy a recomentar a Juan algunos lugares para «enamorar mas» a su chica, jejeje, donde Marta y yo, estuvimos sucumbiendo en sábanas blancas nuestro amor desnudo en una noche lluvioso contemplando la Catedral de Sevilla. Escribiendo este recuerdo estoy sintiendo los besos alocados, las prietas manos juntas llenándonos de gozo y emocionando de vaho todo el baño con nuestra acelerada agitación sobre la pared. O el paseo por el barrio de Santa Cruz, donde nos adentramos en una casa con varios patios, terminando en una habitación en la que nos devoramos los dos en sumo éxtasis oliendo a azahar.
En la tarde ha quedado Gertrudis con el joven Alejandro, escritor novel,  para leer juntos el argumento de su primera novela. También escribe poesía, y he estado leyendo en su blog personal algunos poemas intereantes, os invito a su descubrimiento: Blog Sampedro
 
 
 
Buenas, carpe diem, tempus fugit…
 
Eustaquio, 07 abril 2021, a las 3 de la tarde.
2 Comments
  • Carlos Alberto Casas Figueroa
    Posted at 22:08h, 08 abril Responder

    Very very good

    • juanjo
      Posted at 05:37h, 10 abril Responder

      Muchas Gracias, carpe diem desde España hacia Colombia. Un Abrazo

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